(SPA) Sugamo: Caminata Histórica – 5 Capas Ocultas en el Límite de Tokio
Descubre las capas ocultas de Sugamo más allá de su fachada comercial. Esta guía te lleva por el origen de los cerezos Somei Yoshino y el legado de la Prisión de Sugamo, revelando la compleja relación entre la fe, la memoria y el poder en el antiguo límite de Tokio.

Esta es una crónica de viaje histórico y guía de caminata por Sugamo, el "Harajuku de las abuelas" que esconde una profunda memoria liminal de Tokio. A través de cinco historias, exploramos el origen de los cerezos Somei Yoshino, templos antiguos y las oscuras huellas de la Prisión de Sugamo para descubrir cómo la fe y el poder estatal moldearon este borde urbano.
En la cartografía emocional del Tokio contemporáneo, Sugamo suele ser simplificado bajo el epígrafe de "el Harajuku de las abuelas". Sin embargo, un análisis de su morfología urbana revela una identidad mucho más compleja y profunda. Sugamo no nació como un distrito comercial, sino como un "espacio liminal": un umbral físico y simbólico que históricamente marcó la frontera entre el "adentro" y el "afuera" de la capital. Situado en la ruta Nakasendo, era la última parada antes de ingresar oficialmente a los dominios del Shogunato en Edo.
Esta condición de borde convirtió a Sugamo en el receptáculo de funciones que el centro de la ciudad no podía o no quería albergar: vastos campos de experimentación botánica, centros de detención para enemigos del Estado y cementerios públicos. Al pelar las capas de su actual vitalidad comercial, el viajero atento descubre una historia grabada en el suelo, donde la gestión de la vida, la muerte y la memoria nacional se entrelazan de forma indisoluble, transformando lo que parece cotidiano en un archivo vivo de la psique japonesa.
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La Ingeniería del Símbolo: La Revolución de los Cerezos de Somei
Durante el periodo Edo, la zona de Somei en Sugamo no era un destino de paso, sino la capital jardinera de Japón. Las extensas villas de los señores feudales (daimyo) proporcionaron el terreno y el agua necesarios para que floreciera una clase de horticultores de élite conocidos como Uekiya. Aquí, la manipulación de la naturaleza no era un mero pasatiempo, sino una disciplina científica y política que alteraría para siempre la estética del archipiélago.
El papel de Sugamo en la identidad visual de Japón es fundamental gracias a la familia Ito Ihei, jardineros hereditarios de los Shogunes y autores de tratados botánicos fundamentales como el Zōho Chikinsyo. A mediados del siglo XIX, los horticultores de Somei realizaron un experimento de hibridación radical: cruzaron el Edo-higan con el Oshima-zakura. El resultado fue el Somei-Yoshino, un árbol que hoy se percibe como una belleza natural pero que es, en realidad, un triunfo de la ingeniería humana.
El Somei-Yoshino es un clon; no puede reproducirse por semillas, sino solo mediante injertos (grafting). Esta uniformidad genética permitió que el gobierno Meiji lo utilizara como una herramienta de estandarización nacional: árboles que crecen a la misma velocidad y florecen al unísono, simbolizando la unidad y el sacrificio colectivo. Lo que comenzó en los viveros de Sugamo se convirtió en la etiqueta visual del Imperio, una "naturaleza artificial" diseñada para la velocidad y la cohesión.
Característica | Somei-Yoshino (Híbrido Artificial) | Progenitores (Naturales: Edo-higan / Oshima-zakura) |
Reproducción | Únicamente injerto (Asexual/Clon) | Semilla (Diversidad genética) |
Velocidad de Crecimiento | Muy rápido (20m en 20 años) | Significativamente más lento |
Impacto Visual | Flores antes que las hojas (Impacto total) | Flores y hojas simultáneas o tardías |
Estética Nacional | Floración y caída colectiva sincronizada | Variaciones individuales y temporales |

Los Guardianes de Bronce: La Gestión Espiritual del Límite
Si los cerezos estandarizaron el paisaje, la religión estandarizó el flujo espiritual en el umbral de la ciudad. En la cosmogonía de la era Tokugawa, las fronteras urbanas requerían una infraestructura de protección que trascendiera lo físico. El templo Shinshoji alberga uno de los monumentos más significativos de esta gobernanza de borde: el cuarto de los seis Edo Roku Jizo.
Erigido en 1714 por iniciativa del monje Jizobō Shōgen de Fukagawa, este Jizo de bronce de 2.68 metros de altura actuaba como una aduana metafísica en la ruta Nakasendo. Su función era filtrar las influencias negativas —pestes, espíritus errantes y desastres— antes de que pudieran penetrar en el tejido urbano de Edo. La presencia del Shogun Tokugawa Yoshimune en este lugar refuerza la idea de que el control de las fronteras era tanto una cuestión de seguridad nacional como de pureza ritual.
"A través del ritual del Million-ben Dai-nenju, donde cientos de fieles hacen girar una sarta de cuentas de dieciséis metros de largo, el mérito espiritual se transfiere colectivamente a toda la ciudad, reforzando la muralla invisible que protege a la comunidad de los peligros del mundo exterior."

El Fantasma de la Prisión de Sugamo: De la Violencia al Consumo
Uno de los contrastes más agudos de la morfología de Tokio se encuentra en el complejo Sunshine City. Lo que hoy es un epicentro de entretenimiento fue, hasta 1971, el sitio de la Prisión de Sugamo, un espacio definido por la violencia estatal y el trauma histórico. Este lugar funcionó como el centro de detención para los "enemigos del Estado", un papel que se intensificó con la aplicación de la Ley de Preservación de la Seguridad.
La historia aquí se manifiesta en capas de una ironía trágica. En 1944, el famoso espía soviético Richard Sorge fue ejecutado en estas instalaciones. Apenas cuatro años después, en 1948, el mismo cadalso recibió a Hideki Tojo y otros seis líderes de Clase A, condenados por crímenes de guerra. Esta intertextualidad histórica —donde el verdugo de ayer se convierte en el prisionero de mañana— hace de Sugamo un nodo único en la justicia transicional de Japón.
La construcción de la torre Sunshine 60 sobre este suelo representa una "deshistorización urbana" deliberada. El Estado no solo enterró la prisión; reemplazó un sitio de violencia soberana por un sitio de consumo masivo, intentando lavar la memoria traumática con el barniz del crecimiento económico. Solo un pequeño monumento en el cercano parque Higashi-Ikebukuro permanece como un recordatorio silencioso de la sangre derramada en este umbral.

La Resiliencia del Togenuki Jizo: El Triunfo sobre el Desplazamiento
El famoso templo Kogan-ji, hogar del Togenuki Jizo (el Jizo que "extrae las espinas"), es hoy el corazón de Sugamo, pero su presencia es fruto de una política de exclusión. En 1891, debido a los planes de "Mejora Urbana" (City Correction) del gobierno Meiji, el templo fue forzado a trasladarse de su ubicación central a las entonces remotas afueras de Sugamo.
Lo que inicialmente pareció un destierro y una sentencia de muerte financiera —con registros de abades que huyeron ante la falta de ingresos— fue revertido por una astuta adaptación a la modernidad. La llegada de la estación de tren de Sugamo en 1903 permitió que el templo transformara su marginalidad en una ventaja competitiva. Mediante estrategias de marketing, como el préstamo de paraguas a los viajeros de la línea Yamanote, Kogan-ji se consolidó como un centro de sanación para una población envejecida. La "Kannon Lavable", que los fieles frotan para aliviar sus propias dolencias, simboliza esta transición de la fe hacia una función de apoyo social y salud pública en los márgenes de la metrópoli.

El Cementerio de Somei: La Nacionalización del Ciclo Vital
La etapa final de la existencia del ciudadano japonés también fue institucionalizada en Sugamo a través de la creación de cementerios públicos en 1874. Este cambio representó el fin del monopolio de los templos sobre la muerte, convirtiendo el entierro en una infraestructura de salud pública y memoria estatal gestionada por la prefectura.
El Cementerio de Somei fue diseñado como un "parque-cementerio", una estética que solo fue posible al cooptar la infraestructura hortícola preexistente de los Uekiya. Al situar las tumbas bajo los mismos cerezos clonados que se originaron en la zona, el Estado integró la muerte de sus ciudadanos —desde intelectuales como Futabatei Shimei hasta la élite política— en un paisaje nacionalizado. En este espacio, los monumentos de estética funeraria europeizante conviven con lápidas de estilo Edo, marcando visualmente la transición de Japón hacia una modernidad que busca organizar incluso el descanso eterno bajo los estándares del progreso nacional.

El Tesoro Escondido
El Templo Saifuku-ji y la tumba de la familia Ito Ihei: Este rincón es sagrado para quienes buscan la raíz física de la historia de Sugamo. Aquí descansan los jardineros que domesticaron la primavera. No pierda de vista la cercana Plaza de la Puerta y el Almacén (Kamon to Kura no Hiroba), donde el almacén de la familia Taniva, registrado como Propiedad Cultural Tangible, permanece como un vestigio arquitectónico de la era en que la botánica era el motor de este umbral.
Reflexión Final y Continuidad
Sugamo no es una reliquia estática, sino una serie de "adaptaciones liminales". A través de estas crónicas, observamos que su identidad ha sido moldeada por la necesidad de Tokio de gestionar lo que considera impuro, peligroso o sagrado en sus bordes. Es un lugar donde la belleza de las flores fue fabricada mediante el rigor del injerto y donde el dolor de la guerra fue pavimentado con mármol comercial.
Al caminar por sus calles, surge una pregunta necesaria para el viajero reflexivo: ¿Cómo deciden nuestras ciudades modernas qué historias merecen ser celebradas con flores y cuáles deben ser sepultadas bajo centros comerciales? Sugamo nos enseña que la memoria no desaparece; simplemente se desplaza hacia los márgenes, esperando a ser leída por quienes saben mirar más allá de la superficie de lo cotidiano.
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Logística de Viaje
Cómo llegar
- Estación Sugamo: Accesible a través de la línea Yamanote (JR) y la línea Mita (Metro de Tokio).
Alojamiento recomendado
- Se sugiere buscar opciones en las inmediaciones de la antigua ruta Nakasendo para captar la atmósfera de tránsito histórico que define al distrito.
Recorridos a pie sugeridos
- Ruta de la Memoria y el Paisaje: Inicie en el Cementerio de Somei para observar la convergencia entre la botánica y la estética funeraria, continúe hacia el templo Shinshoji para ver el Gran Jizo de Jizobō Shōgen, y finalice en la calle Jizo-dori, conectando con el templo Kogan-ji y su vibrante vida comunitaria.
Q & A
¿Cómo se convirtió Sugamo en el origen del famoso cerezo Somei Yoshino?
La transformación de Sugamo (específicamente el distrito de Somei) en la cuna del cerezo Somei Yoshino fue el resultado de una combinación única de recursos geográficos, pericia técnica y visión comercial durante el periodo Edo y la era Meiji.A continuación se detalla cómo ocurrió este proceso según las fuentes:
1. El surgimiento de una "Ciudad de la Jardinería"Durante el periodo Edo, Sugamo y el área adyacente de Somei no eran distritos comerciales, sino zonas de villas suburbanas (抱屋敷) para daimyos y samuráis de alto rango. Estos amplios terrenos contaban con abundantes recursos de tierra y agua, lo que permitió el desarrollo de una clase profesional de jardineros y fitomejoradores conocidos como ueki-ya.
2. La innovación de la familia Ito IheiEl origen específico del Somei Yoshino se vincula a la familia Ito Ihei, una estirpe de jardineros de élite que residía en Somei.
- El cruce genético: A mediados del siglo XIX, los jardineros de Somei realizaron un experimento biológico al cruzar artificialmente dos especies: el "Edo Higan" y el "Oshima Sakura".
- Un clon biológico: A diferencia de los cerezos silvestres que se reproducen por semillas, el Somei Yoshino se propaga exclusivamente mediante la técnica de injerto (reproducción asexual). Esto significa que todos los ejemplares de esta variedad son genéticamente clones del original creado en Somei.
3. Estrategia comercial y cambio de nombreOriginalmente, los jardineros de Somei vendían esta nueva variedad bajo el nombre de "Yoshino Sakura", con el fin de aprovechar el prestigio milenario del monte Yoshino en Nara. Sin embargo, en 1900, el naturalista Fujino Kimasa propuso el nombre "Somei Yoshino" para distinguir este producto artificial del cerezo silvestre de montaña y honrar al distrito de Somei como su verdadero lugar de nacimiento.
4. Por qué se convirtió en un símbolo nacionalEl Somei Yoshino poseía características que lo hacían ideal para la modernización de Japón bajo el gobierno Meiji:
- Crecimiento acelerado: Capaz de alcanzar una copa de 20 metros en solo 20 años, lo que permitía crear paisajes de forma rápida en nuevos parques, escuelas y bases militares.
- Impacto visual: Florece densamente antes de que broten las hojas, lo que genera un impacto estético mucho mayor que otras variedades.
- Estandarización: Al ser clones, todos los árboles de una zona florecen y se marchitan exactamente al mismo tiempo, lo que facilitó la creación de una "estética colectiva" de la floración que el Estado utilizó como símbolo de identidad nacional y expansión imperial.
5. Legado actual en la zonaHoy en día, el vínculo de Sugamo con este origen se mantiene vivo en sitios como el Templo Saifuku-ji, donde se encuentra la tumba de la familia Ito Ihei, y la Plaza del Portal y el Almacén (門與藏之廣場), que preserva un antiguo almacén de otra famosa familia de jardineros de la época.
¿Por qué se conoce a Sugamo como el 'Harajuku de las abuelas'?
La denominación de Sugamo como el "Harajuku de las abuelas" (Grandmother's Harajuku) no es solo un apodo pintoresco, sino el resultado de una estrategia de gestión religiosa y comercial que transformó un área periférica en un ecosistema diseñado específicamente para las necesidades de la población de la tercera edad,.Esta identidad se forjó a través de los siguientes factores clave:
1. La migración forzada del Templo Kogan-ji (Togenuki Jizo)El corazón espiritual de este fenómeno es el Templo Kogan-ji, hogar del famoso "Togenuki Jizo". Originalmente ubicado en el centro de Tokio, el templo fue obligado a trasladarse a Sugamo en 1891 debido a los planes de modernización urbana del gobierno Meiji. Aunque al principio el templo sufrió económicamente por estar en una zona rural remota, este desplazamiento fue la semilla de su éxito actual.
2. Estrategias de "marketing religioso" pionerasLa prosperidad de Sugamo como destino para adultos mayores se debe en gran medida a la visión de Rauma Michio, el vigésimo cuarto abad del templo, quien aprovechó la apertura de la estación de Sugamo (Línea Yamanote) en 1903:
- Branding y servicios: El abad mandó fabricar paraguas con la marca del templo para prestarlos gratuitamente en la estación, creando una imagen de marca positiva entre los visitantes.
- Economía de los "En-nichi": Fomentó activamente los días de festival o "En-nichi" (los días 4, 14 y 24 de cada mes), atrayendo a cientos de vendedores ambulantes y convirtiendo un acto religioso en una experiencia de turismo y consumo.
3. El enfoque en la salud y la sanaciónSugamo se consolidó como un "espacio de curación". La fe en el "Togenuki Jizo" (el Jizo que extrae espinas o dolores) y la popularidad de la estatua "Mizuarai Kannon", donde los fieles lavan la parte del cuerpo de la estatua que desean sanar en sí mismos, atrajeron masivamente a personas mayores que buscan oraciones por la salud,. Esta demanda espiritual generó un mercado de productos específicos para este grupo demográfico, desde ropa interior roja
ociada a la salud) hasta alimentos tradicionales fáciles de digerir .4. Un ecosistema comercial a medidaA diferencia de otros distritos de Tokio que se modernizaron hacia tendencias juveniles, la calle comercial Jizo-dori de Sugamo mantuvo un ambiente de "vieja ciudad" (shitamachi) con infraestructuras adaptadas:
- Accesibilidad: El área se desarrolló como un entorno amigable, con tiendas que ofrecen productos y atención personalizada para los ancianos.
- Memoria colectiva: Al estar cerca del Cementerio de Somei, el área también se convirtió en un lugar de paso para quienes visitan las tumbas de sus antepasados, reforzando su papel como un espacio donde convergen la vida, la muerte y la memoria social.
En resumen, Sugamo es el "Harajuku de las abuelas" porque logró convertir su posición periférica y su herencia religiosa en una especialización comercial única, ofreciendo un espacio de pertenencia, salud y consumo para una generación que a menudo se siente desplazada por la modernidad acelerada de otros barrios de Tokio.
Referencias y lecturas adicionales
- 豊島区が発祥の美しい桜 ソメイヨシノのふるさと|豊島区公式 ..., accessed March 28, 2026,
- ソメイヨシノの古里・染井 - myluxurynight.com, accessed March 28, 2026,
- ソメイヨシノの発生地, accessed March 28, 2026,
- 【ホームズ】【山手線の魅力を探る・巣鴨駅 1】とげぬき地蔵通りは ..., accessed March 28, 2026,
- 板橋~巣鴨, accessed March 28, 2026,
- 江戸六地蔵尊 眞性寺 - 巣鴨地蔵通り商店街, accessed March 28, 2026,
- 江戸六地蔵尊 眞性寺 | 駒込・巣鴨エリア|すてきな街を、見に行こう。, accessed March 28, 2026,
- 巣鴨拘置所 - accessed March 28, 2026,
- ゾルゲ、最後の戦い・巣鴨:伝説のスパイの足跡を訪ねて(4) | nippon.com, accessed March 28, 2026,
- https://www.nippon.com/ja/guide-to-japan/gu007004/
- ゾルゲ事件(ゾルゲと尾崎秀実) - 國民會館, accessed March 28, 2026,
- ゾルゲ事件 - accessed March 28, 2026,
- ゾルゲ事件とは?, accessed March 28, 2026,
- 曹洞宗 とげぬき地蔵尊 - 寺社探訪, accessed March 28, 2026,
- 巣鴨とげぬき地蔵の由来 - とげぬき地蔵尊高岩寺, accessed March 28, 2026,
- 【歴史シリーズ】「巣鴨」の由来。にぎわいの街を支えたお地蔵さまの歴史 - マンスリー48, accessed March 28, 2026,
- 都市観光と商店街, accessed March 28, 2026,
- 染井霊園|豊島区公式ホームページ, accessed March 28, 2026,
- 【豊島区】染井霊園周辺|nama - note, accessed March 28, 2026,
- 豊島区立郷土資料館 - accessed March 28, 2026,
- CiNii 雑誌 - 生活と文化 : 研究紀要, accessed March 28, 2026






